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Tuesday, November 10, 2015

Serie Marquesina Express del Coqueta Club


Esposo




Casado con Peli Roja, por 18 años. Apasionadamente enamorado de ella. Tres hijas. Empresario, corre su propia franquicia de la compañia para la cual trabaja. Seguro de sí mismo y de que es un hombre inteligente, con ciertos poderes que le conceden su posición y algun dinero, todo un galán, algo engreido y competitivo. Uno de sus más grandes orgullos, su esposa, su familia y todo lo que es capaz de proveerles. Adicional a esto, el orgullo que le produce causar un encanto en otras féminas.

Con una estima más allá de la luna, muchas veces no es capaz de aterrizar sus pies en la Tierra, llegando muchas veces a ser un egoista, mientras esconde sus miedos tras un machismo infundado por su crianza y cultura.

Es mi opinión.

Veci
Narradora

Narración 1: La Yipeta Blanca

Narración 2: La Yipeta Chinchorrera.

Próxima narración el sábado, 14 de noviembre a las 12:00 PM
Marquesina Express 3: Momentos-Arecibo

¡No te la pierdas!

Friday, January 13, 2012

HORA DE LONCHE!


PORQUE LA CALLE ES LIBRE... Y LA BIBLIOTECA DE LA VIDA TAMBIEN!

Verónica contesta el celular que tenía en la mano a su vez que ordena comida china. “Esperate...", a la persona al otro lado del celular.
"Sí quiero el combo numero dos, por favor.", ordena. "Nenaaa!", continúa en el celular. "El Centro del Sur está lleno bién brutal, todas las mesas estan llenas, que mierda. Y en dónde carajos tú estás, ¿no vas a caminar para aca? Ay, ‘perate’, que ya veo con quien me voy a sentar a almorzar... con el chico de los mandaditos... je, je, je, sí, con ese mismo. Pues te dejo que voy pa’ lla.”

Verónica se aproxíma a la mesa en donde estaba sentado su compañero de trabajo, almorzando a solas, este al verla se sonríe. “¿Me puedo sentar contigo a almorzar, es que no hay mas espacio.” Veronica le pregunta pero más bién en un tono de dado por echo. “Ay pero si yo pedí ese mismo combo, arroz chino, papitas fritas y alitas fritas. Y a tí te gusta la cola, a mi no, yo prefiero de china.”, le hablaba como cotorra sin parar.

“No, en ‘veldá' que no es que me guste la cola, es que no hay nada más, y es mas barato comprar cola que agua, tu sabe.” Le explica el chico, mientras Verónica dirige su mirada hasta el puesto de la comida china a ver si llaman por su orden.

Al escuchar el número de su orden ser llamado Verónica fue a buscar su almuerzo y se regresó a la mesa donde estaba su compañero de trabajo.

Mientras comían con prisa, porque estaban en su hora de almuerzo, Verónica aprovechaba para tratar de intimidarlo con su coquetería. Se acomodaba su melena roja achiote, tantas veces como cucharadas de arroz se ponía en la boca.

El chico, callado, sonreía, la miraba y a su vez, miraba para todas partes, como si lo estuvieran vigilando. Verónica expontaneamente le pregunta; “Y que perfume es ese que tu tienes porque huele bién rico. Dejaste toda la entrada del edificio fumigá cuando entraste esta mañana. A mi me encantan los hombres que huelen rico asi como tu.”

“A mi me gusta oler bién, ya tu sabe’, yo soy un servidor público y ‘brego’ con personas todo el día y tengo que oler bién, ya tu sabe’.” Contesta el chico con un aire de orgullo. Y le pregunta, “¿Oye Verónica, y cómo está tu marido Ramiro, el casi no se aparece por acá.” Mientras se levantaba a limpiar la mesa, al compás que lo hacia el chico, y con disgusto, y ya sin sonrisa en los labios; “Ave Maria, tenías que dañarlo, tu sabes que yo no hablo de él, a mi no me gusta que ni sepan que tengo pareja.”, le contestó Verónica.

“Ay, perdona, él es mi amigo y es tu marido, lo más lógico es que te pregunte, ¿no crees?”;  se defendía el chico ante el enojo de Verónica. “Pero porqué tú lo escondes a ver? ¿Porque te quieres hacer la soltera si no lo eres, no entiendo?Yo no, yo vivo muy orgulloso de decir que tengo una pareja y no la escondo para nada.”

“Mira, a mí no me menciones a Ramiro y mucho menos me hables de tu mujer que a mi no me importa. Además cuando ella venga por acá me le voy a parar de frente para que sepa quien soy yo.”; decía Verónica super enojada mientras caminaban hacia el edifico de regreso a sus responsabilidades laborales.

“Je, je je...”. se reia a carcajadas el chico mientras le decia, “tú... pararte en frente de mi mujer ¿a decirle qué? Será que tú quieres que te arrastren por la brea caliente de Ponce, o perder los dientes, je, je, je...” Seguia a carcajadas, el chico, como si le hubiesen dicho el mejor chiste. Entraron a el edificio y cada cual se fue por su lado.

Mientras se sentaba en el mostrador de atender a los usuarios de la biblioteca pública, Verónica, con cara de pocos amigos; llega Margarita, la persona con quien ella estaba hablando por el celular durante la hora de almuerzo.

“¿Y qué rayos te pasa, que tienes esa cara?” pregunta Margarita. “No, nada, en realidad no me pasa nada, es que este pendejo, me comienza a mencionar a Ramiro y a su mujer como si fuera mejor que yo, y me encojona. De que vale tener cuerpo de gimnasio y abdominales de infarto si tienes mente de mime. No es quien quiere sino quien puede."; decia Verónica a Margarita como quien tuviera mas bien celos.

“¿Pero y qué te importa a ti la mujer del chico? Total, él no se fija en tí para nada, más bién eres tú quien lo acosa, él se ve que está super enamorado de su esposa.”; Margarita le insistía. “Es que ella me cae super mal, con su aire de superioridad, de diva, con su caminar de pasarela, con su cuerpecito de barbie, ahhh, no la soporto. Pero de todos modos yo voy a seguir sonsacandolo, total, siempre tengo de él lo que quiero. Lo tengo literalmente en la palma de la mano.";  decía enrabiada Verónica.

“¿En la palma de la mano? ¿Y como así?”; insistía Margarita. “Mi amor, cada vez que lo vigilo por las camaras de seguridad y veo que anda por el area de las escaleras, voy pa’ lla, y de solo una buena sobadita, de ya tu sabes que, lo tengo dominado. Je, je, je... él se cree un 'sex symbol', y yo me lo vacilo a mi antojo.” Informaba Veronica a Margarita que se le estaban desorbitando los ojos incrédula de lo que escuchaba.

“Tú a la verdad que estás loca y eres una enferma Verónica. Un día de estos o te descubre Ramiro o te descubre la esposa del chico y hasta te van a botar de aquí. Yo tú me quito de toda esta porquería, ¿pero tú no piensas? Me voy pa‘ el carajo, me dañaste mi almuerzo, me revolcaste mi estomago con toda tu porquería. Pobrecito el chico, si supiera como lo manipulas, pero que se joda también por ser tan perro, pero sabes que Verónica, todo eso se paga. Y deja de estar mirando tanto a los compañeros, enferma!”; a regañadientes le dijo Margarita mientras se alejaba.


Verónica, se queda con cara de villana frustrada mientras su mirada descubre, atraves del monitor de las cámaras de seguridad, que el chico acaba de entrar a los pasilos cerrados de las escaleras, ella sonrie, mientras procura por que una compañera le cubra el puesto en el “counter” para dis que ir al baño.

Relato de Coqueta
® 2012

Tuesday, March 24, 2009

Travesía de un BUSINESS CARD

Oh, my gosh! A la verdad que las cosas que yo vivo son extraordinarias, por eso amo tanto mi Coqueta vida.
Mis coquetos, les cuento que tuve una experiencia que, al principio, me hizo sentir incomoda, pero luego me pareció un chiste.Resulta que estoy blogeando, y leía mis miles de e-mails, y encuentro uno de una tal Sángana, le voy a llamar así para privilegiarla con el anonimato. En donde me dice que respete, que Mequetrefe-nombre fictício para porteger su identidad, es casado, y es su esposo.






Yo leo el e-mail, lo investigo por todas partes, trato de pensar pero quién rayos es esta Sángana, y quién carajos es Mequetrefe. Y como no pude identificar quienes eran, con toda diplomacia le contesto el e-mail, y le digo, “señora, con todo el respeto que usted se merece, creo que envió éste e-mail por equivocación, porque para empezar, no me meto con hombres casados y segundo, de verdad, y usted me disculpa, no se quienes son ustedes, ni siquiera conosco a ningun Mequetrefe.

Eah, rayos, lo que me vino en respuesta fue una notita tan dulce y tan tierna por parte de la Sángana. En donde me decía: “mira canto e “puertorriqueña”, no me vengas con esa “miel-regalada” ahora. Tu te has visto con mi hombre (que funny), y se vieron en “tal sitio”. El día tal que el salió con Mengano, Perencejo y Papo, para “tal sitio” allí estabas tú de “gift” (regalada), y lo único que hicieron las otras noches fue hablar de ti.” (porque soy bien sexy).

“Yo le estuve revisando los emails y vi que se pasa escribiendote y mirando tu estúpido blog de “puertorriqueña”.” Lo que no se dio cuenta Sángana es que no había ningun reply de mi parte para Mequetrefe, pero que se lo crea por Sángana.


Ah, ahora si me acordé, el único petaca que conosco es a Papo, ex compañero de la universidad, bueno, porque yo me gradué hace tiempo, y él aún sigue pensando cuando va a terminar, pero ese no es el punto.

Papo andaba con unos amigos, que yo no había visto jamás, Mengano y Perencejo, y en ese grupo estaba Mequetrefe. Papo fue quien vino a saludarme, y vi el entusiasmo y la alegría por parte de Mequetrefe, y compañia, pero nada que ver, yo simplemente fui amable y les di mi business card a cada uno.


Mmm, continúo esta estúpida historia; terminé enviandole una carta muy conmovedora a Sángana hasta que la convencí de que nos encontraramos en “aquel sitio”. Y ella, Sángana al fín accedió. Marrayo parta, se apareció una gorda que de tamaño era como un tapón, como de unos 19 años, (no wonder) te juro que me dieron deseos de sacarle una foto, pero me controlé. Su vestimenta era como muy pequeña para su cuerpo, y mal puesta. Tenía las “gemelitas” bién apretas para arriba saliendose de su blusa, en vez de “cleavage” eso era un 'cliff' para el que se quisiera suicidar.

Tenía una cara y un cabello bién lindos, pero la pintura era tan exagerada, que si me quiso impresionar, lo logró. Parecía payaso. La cuestion fue que ella viene a mi y me pregunta, "¿eres Coqueta?", y le digo, sí, súper, Coqueta, mucho gusto. Me encontró porque le dije que yo llevaría unos blue jeans y una blusa roja.

Ella se veía super asustada, y se mantuvo en calma, yo con toda mi finura de Ponce (País del Caribe) le expliqué que no tenía porqué preocuparse de nada, le dije como fue que le dí la “business card” a Mequetrefe. Luego le recomendé;
corre por tu vida, chica por dios.
Mequetrefe es un flaco, a mi criterio, feo, trabaja part-time, en una farmacia-, vive con su mamá a los veintipico de años, su mayor fortuna es un fricking carro, no tiene titulos universitarios (aún), se la pasa de hanga  y su novia es una gorda disfrazada de payaso, con ataques de celo por tal bacalao. ¡Por favor!

Mira Sángana, es de muy mal gusto lo que hiciste de enviarme un e-mail, y metete en la cabeza
(mientras le daba con mi dedo indice en la frente-bién firme) que habrán mujeres más feas que tú, porque las hay, pero más lindas que tú también, y así es nuestro planeta. Tú no puedes andar por ahí insultando a cuanta mujer tu bacalao, perdón, tu flaco Mequetrefe mira. Antes de tú darte a respetar, si ese fuera el caso, te tiene que dar a respetar él, que es con quien tienes la relación.


Si te sientes insegura, brega con eso, pero no me metas en tus Sanganaces, me choca la mujer insegura, y por último, comprate espejuelos, y mira bién a Mequetrefe, y ponte a pensar si una MUJER como yo, de mi calibre, se metería con un loser como ese. Te voy a dar una ayudita, la respuesta es; NO.

Has un poquito de yoga, nena, pa' que te relajes, le dije y me fuí.

Lo más seguro ya habrá leido éste post, ¡QUE GOLPE!, pa' que te la chupes, por SANGANA. Mequetrefe, pa’ que estas con una “golda” si no te gustan, ¿solo por la comida? No le hagas perder el tiempo y no le rompas el corazón a esas jovencitas. Dámele saludos a tu dios, “cuco rosario”. jejeje

Coqueta


Score: Coqueta 100 La Golda 0